marzo 29, 2010
Lisandro en Niceto antes de salir a volar..
marzo 24, 2010
Hay escritas infinitas palabras
No sé cómo empezar, tengo un enjambre de pensamientos dispuestos a ser desenredados, pero aún no sé cómo.
Desde que me recibí, mi super yo se licenció también en sadismo; y eso no es bueno. La pregunta que aparece es qué hacer.
Y ahora? Au boulot! Claro, ojalá fuera tan fácil. Ahora el camino es aún más vasto de lo que imaginaba, la cuestión es elegir uno de las tantas bifurcaciones. Ya averigüé para empezar un postgrado, claro está que no será hasta el año que viene. Seminarios, miles.. de los cuales opté por tres. Bien ahí, se reduce un poco más. Y hay otra idea, que carcome, el “paper”. Desde que terminé con los textos de la última materia me obligué a buscar temas para investigar, por lo cual miré mi biblioteca y dos libritos me llamaron la atención. “Las palabras y las cosas”, de Michel Foucault; y “Qué significa hablar?”, de Pierre Bourdieu.
Hay algo allí en el orden del discurso que siempre me atrapó. Muchos subestiman las palabras, subestiman lo que dicen, como si hablar fuera gratis. Pareciera que sí. No tienen esa sensación de gratuidad cuando escuchan? Cuando uno habla, como ya he dicho alguna vez tomando ideas de Echeverría, se compromete con aquello que dice. Cuando uno, ante un interlocutor emite un enunciado, se hace, o debería hacerse cargo de aquello que sostiene. Todo esto viene a que cuando uno habla crea un mundo, y ese mundo que está construyendo en general lo muestra. Es muy de esta época el andar mostrándose. Cada uno hace de su culo un encofrado y sostiene momentáneamente el edificio que más le guste. Publicar acá también es mostrar cierto aspecto de uno. Habrá que ver el uso que uno hace de las herramientas que tiene a la mano. Vuelvo.
Estaba en crear el mundo con las palabras. Uno con las palabras tiende puentes, levanta muros, invita a jugar; las palabras son grandiosas a veces, y son de lo más funesto otras tantas. Piensen en situaciones, donde dos o tres palabras pueden hacerte sonreír un día entero o querer meter la cabeza en un agujero. Recuerdo sesiones de análisis donde las mismas palabras podían significar cosas que ni imaginaba, podían abrirme todo un nuevo panorama y hacerme pensar: “ya lo tengo, ya entendí todo”; y quizá otras veces esas mismas podían hacerme estallar en un llanto profuso que luego se traduciría en una sonrisa post-catarsis. Las palabras son magníficas; y lo son por toda la variedad de acciones que estas nos ofrecen.
Conocí varias personas que crearon su mundo con palabras, palabras pomposas, palabras que no reflejaban en casi nada la realidad “real” y ese mismo mundo lo vendieron cual excelente agente inmobiliario. Ahora bien, uno decide creer en las personas, porque si uno no cree se vuelve un escéptico de mierda. Convengamos que no le creo a muchas personas, y es una chorrada; creo que prefiero ser aquella que creía a no creer una palabra de lo que la gente me dice. No es con todos, en efecto, hay gente a la que le creo porque me ha demostrado que la parte del mundo que comunica se condice, pongámosle, con la “realidad”. No voy a profundizar en la concepción de la realidad porque es un tema aparte, y espinoso (como el sujeto de Žižek).
Y aquí quería llegar. A la mentira y a sus consecuencias. Qué se hace con eso? No tengo la más recalcada idea. Y no hablo de la mentirita blanca e inocente de decirle a tu mamá: “me fui a lo de una amiga” y en realidad te estás revolcando descocadamente. No. Hablo de la otra, de la que no hay vuelta atrás una vez descubierta (aunque quizá tu madre no te deje volver a tu casa por casquivana). Hablo de la mentira irremontable. Todavía me sigo preguntando qué hacer con los kilos de ladrillo hueco que uno ha comprado y que resultan ser uno de esos tiempos compartidos inexistentes en Kualalumpur. La parte que a uno le corresponde es comprar (compren y consuman y serán felices!). Nos hace cómplices? Me hace una imbécil seguro.
Creo que todos nos hemos preguntado si preferimos la cruda verdad o si somos capaces de vivir con una mentira haciéndonos cucharita. Ah, la era postmoderna y sus recovecos; sus ilusiones y sus millones de trampas. A medida que ha crecido el panoptismo cibernético, y su concomitante paranoia; parece haberse creado un velo de “todo vale”. Queridísima Juno, ya hace miles de años atrás en la mitología teníamos dos caras. Sé que no soy la única que siente esta vorágine, esta sensación de fuerza centrípeta que nos expulsa a la nada y su contracara centrífuga nos chupa al centro de un agujero negro lleno de “cosas”. El Samba de la postmodernidad y su Imperio, nos ha llevado a un lugar sin centros fijos donde todo está en todos lados y en ninguno a la vez.
Me fui otra vez. La mentira; demasiado amplio el concepto. Qué se prefiere? La cruel y cruda verdad, hablo por mi. Ni andar suponiendo que es una obviedad (cómo odio lo ob-vio!), ni ir sweet-coating la verdad; porque sería casi un insulto a nuestra capacidad de metabolizar. Y aunque como herramienta a la cual la humanidad ha echado mano desde el principio de los tiempos; uno debería saber cuando decir enough already y dejarse de joder. A hacerse cargo. Si decimos algo; lo más lógico sería responder por nuestras palabras.
He mentido, tampoco soy una Carmelita descalza. Por no querer mentir he estado involucrada en una relación -pseudo- bígama (sí, los dos sabían; no, no me casé) durante un año y medio; lo cual fervientemente NO recomiendo (ni la mentira, ni la bigamia). Aún así, con sus idas y vueltas, me mostró el lado dulce de la verdad. Desde ese momento he tratado de evitar la mentira (que a veces pareciera ser un activo preciado) y el: “pero si es ob-vio!”.
Claro está que si uno prefiere el camino negro que tome la General Paz y luego a bancarse sus efectos. Lo lamentable es que uno también tenga que, en ciertas ocasiones, ser afectado y verse “privado de”; porque la mentira a uno le quita la posibilidad de elegir.
De frente manteca.
No subestimen las palabras.. son las que hacen andar al mundo (junto con la globalización, el libre comercio, y las privatizaciones; claro).
La Maga
marzo 21, 2010
El Cuarteto de Nos
marzo 10, 2010
Dire - vent
febrero 21, 2010
Électricité en panne
Nunca imaginé, o sí? No, a decir verdad nunca imaginé que un apagón podía ser fuente de tanta.. Cómo decirlo? Alegría, pongámosle.
Hay que aclarar, es un apagón que lleva ya unas horas. Ya está oscureciendo, o sea para mi, “worst case scenario” ever.
Tomé coraje. Encendí unas velas, que para todo aquel que haya visto “Candyman” es la peor idea. Las sombras que se proyectaban jugaban con las paredes como niños riéndose a carcajadas. Con quién hablaba sobre un juego de luces y sombras hace poco? Ah sí, con el Negro, viendo un video de El cuarteto de Nos. Fabuloso.
Qué hice en este día extraordinario? Con lluvia a borbotones (qué linda palabra “borbotones”, es, podría decirse.. explosiva), a lo que me dediqué fue a preparar un buen baño de inmersión, así de lo más romántico. Aunque podríamos cambiar el romántico por “energéticamente crítico”, pero es demasiado político. Dejaré el romántico por cuestiones de pulimentada armonía literaria.
Velas, una espuma de hierbas y los Beatles en primera fila, cantándome. Apostaba, mientras cantaba desaforadamente que pocos en el edificio podrían entender la situación de un apagón con música a todo volumen. Resulta que soy un bicho que funciona a música, por lo tanto tengo unos parlantes que datan del siglo pasado, de la época en la que no se precisaba un enchufe para su funcionamiento. Por lo tanto conectados al ipod, fiesta para mis oídos. Voilà! Música en la penumbra, con el agua jugando conmigo y las sombras. Norwegian Wood sonaba, y de paso a la distancia jugaba con Murakami.
Cuando chorreando agua por la casa, dando tumbos entre relámpagos y lluvia, me dispuse a hacer un café, recordé que en algún momento de iluminación (y no precisamente galvánica) se cambió la pava común, gauchita, por una eléctrica. ME CAGO EN LA POSTMODERNIDAD. Lo que recordé fueron gratos momentos de mi casa de la infancia donde nadie se moría por usar un hervidor de acero inoxidable, el cual se portó de diez y me hizo un rico café con leche.
Ahora sí, luego de todo esto busqué un cuaderno, por lo tanto estoy escribiendo en tiempo real. Es de noche, Los Beatles cantan “Happiness is a warm gun” y el tercer cigarrillo del día y su exótico humo compite con las llamas de las velas que escasamente dan luz al papel que escribo.
El viento se cuela por las ventanas junto con las luces de los rayos que ya no pueden amenazar con cortar el suministro eléctrico. El viento, por lo pronto, amenaza con apagarme las velas, y yo mientras voy buscando Julia para musicalizar dulcemente el panorama escópico del siglo XVIII.
Lo que más me está preocupando, desde que se cortó la luz, aparte de que aparezca la figura recortada de Jack en la ventana del balcón (sí, en el piso doce) con una motosierra a pila o batería, fue la falta de oxígeno que amenaza seriamente la vida del Subcomandante Marcos, Don Durito de la Lacandona y Consuelo, que hace ya tres horas dan vueltas en la pecera sin aireador en funcionamiento.
Aún así, con todos estos peligros dando vueltas, hace mucho... No, hace mucho no. Nunca, y lo afirmo, he disfrutado tanto de la soledad nocturna con un apagón y una tormenta eléctrica (casi que parece una tomada de pelo). Si lo analizo, puede llegar a ser porque uno recuerda en estos escenarios particulares a Hitchcock más de lo que debería.
No voy a negarlo, extraño los beneficios (subestimados) de la energía eléctrica, pero no voy a negar que estoy disfrutando del paisaje que se presenta ante mis ojos. Y ahora que lo pienso bien, no estaría nada mal acompañarlo con un buen cigarro.
Prometí escribirlo. Esa misma noche dije algo así como: “Si alguien escribiera un libro titulado “La relatividad del tiempo cannábico”, yo lo compraría”.
febrero 14, 2010
Llevo discos de los Beatles y...
febrero 07, 2010
Nació Sofía..

febrero 06, 2010
Tu mano en Do, un boulevard..
Tengo uno de esos días. Ayer estuve reclamándole amor a Flor, y mientras respondía a mi demanda hablando por teléfono, nos pusimos a comentar sobre el CD que le pasé y anda escuchando, ojalá podamos ir el 27 a verlo.
Esta canción me genera una cosita inexplicable, mezcla rara de nostalgia y de último vagón. No sé si es por el vendaval, o el desamor del funeral. No sé por qué cuando Flo me dijo sobre "besar tus pies en el sillón" ya intuía que le gustaba, y a la vez no sé por qué se me formó esta imagen en la cabeza. De algo sumamente dulce y delicado (así de delicado amor, así de delicado.. [D.F.]), de algo que quizá para muchos sea lo contrario, pero a mi se me traduce como amor. Por otro lado, eso de "es todo lo que tengo y es todo lo que hay" tan nostálgico, tan de saberte una imbécil luego de sentir que te destrozaron el alma al igual que un gatito jugando con un ovillo de lana. Y decidir tomar un tren y dejar pasar, que es lo único que queda luego de eso. Igual me quedo con "tu mano en Do.." tán gráfico a veces, tan simple que te derriba cual manotazo de David Haye. Piénsenlo. Tu mano en Do.
Hay otra de las canciones, que subiré la próxima, que es casi imposible no recordar a Flor y a Jóse, será porque dice algo así como: "Llevo a Luis cantándole al Sol..", no se trata de eso para mi; se trata de los discos de los Beatles, o de las cartas que nunca te dí, hasta quizá se trate también de la foto con tu gorro gris.. Será porque me gustaría que alguien escriba una canción parecida nombrando alguno de mis gorros con pelotitas de lana en los extremos. Lo que me hace recordar que la conversa con Jóse sobre ese tema nunca terminó. Pin a la pared. No terminó la frase de que supuestamente sería ¿aburrido?. Creo que lo corté alabando su panqueque con cebolla de verdeo, tomates y granos de choclo. Lo que sí, a vos te salía mirlo, y a mi marlo, el cual descarté porque me recordaba a Brando. Efectivamente luego de buscar en la interné, encontré que la palabra es marlo, y dato interesante, se usa para algo relacionado con chinchillas y cobayos. Desvarié mucho ya. Me parece que la abstinencia de nicotina hace eso..
enero 28, 2010
Find the true and inner me
Definitivamente me gustaba más Hewitt.
Jouissez!
Frohe geburtstag Apá!
La Maga.
enero 14, 2010
Bikers
En este caso, me remonté a mi adolescencia, al tiempo donde con todos los chicos salíamos a andar en bici, y yo en general iba en los pedalines de la Haro de Guille, o en el manubrio de la playera amarilla de mi hermano Hernán, con la patita de esqueleto. La skater (por amor a Jebús!) con todos los bikers.


(Qué hago? Lo rapto?)
Volviendo a la aventura ciclista o Petit Tour de France, y al sol y al viento, aún con el humor que tenía, hinchada las pelotas de tanta imbecilidad circundante, ese paseo me hizo reír. Me sentí otra vez un pibito de quince años, sólo que esta vez no tenía una remera XXXXL, ni pantalones caídos (más bien todo lo contrario). Sentí la tranquilidad de saberme capaz de difrutar de algo tan simple como un viaje en bici, de saberme menos compleja de lo que a veces me siento. Y de empezar a entender, que la sabiduría pasa por otros vectores, quizá no por los que yo creía tan a rajatabla.
enero 13, 2010
Sat Nam
Lo fue alguna vez, quizá, en un pasado remoto y no tanto. Por qué forzarla? De eso que solía haber, no quiere más. Esas teorías de las cuales la alimentaron ( y se alimentó, pongamos de una vez por todas la responsabilidad del sujeto en la mesa) comenzaron a intoxicarla. El rompecabezas ya no tiene sentido. Ese rompecabezas está en un idioma que conoce de memoria, vocablo por vocablo ad infinitum. Convengamos que sería una excelente exégeta.
Miró el rompecabezas una vez más y lo prendió fuego. Hizo una fogata insultando a viva voz, poseída, avivando el fuego con su último cigarrillo. Respiró profundo, lloró desde lo más íntimo, desde otro lugar que la excedía por completo. Tiró papeles leyéndolos por última vez. Ya no se dejaría envolver, dormida en la tela de araña que ayudó a construir. Claro que sí, ella había ayudado. Saquémosle todo tinte victimista, es odioso, y sé que ella no querría eso.
Y aunque la veo desconcertada, salida de si misma, violentamente arrojando pedazos enteros de su vida, semanas enteras y meses en ese fogón, la veo más ella que nunca. Creo que fue la primera vez que la vi, muy por detrás de los muros que la protegen cotidianamente. Aún furiosa, la vi iluminada, la vi irradiando una tranquilidad perturbante; diría hasta envidiable.
Estaba sentada, sintiendo el fuego que tantas otras veces la quemó, ese fuego que la marcó decena de veces. Respiró el magma de la tierra que iba derritiendo todo alrededor. Se alimentó por última vez, está vez aquello que la había intoxicado la purificó. Ese fuego le pertenecía por última vez, ya no habría otro igual. Esa basura se consumía, se deshilachaba a cada segundo.
Baddha Konasana. Decidida a no ser más aquello que acababa de asesinar, emprendió el camino de regreso a su hogar. Se iba abriendo paso ante lo que la retenía. Respira profunda y lentamente. Respira extasiada, completa. Veo su mano derecha bajando hacia su rodilla.
Abre los ojos.
enero 05, 2010
Fuga de ideas
Mágicamente, como venía diciendo, existió ese momento en el que ese esfuerzo por escribir, cesó. Desde aquel tiempo a esta parte, el mundo cobró otro matiz. Los objetos del mismo tenían algo escondido, algún misterio que dejaba entreverse ni bien cruzaba mi campo visual. Todo comenzaba a transformarse en mi cabeza, aún se transforma. Ahora experimento una fuga de palabras que no controlo. Las imágenes se suceden y se mezclan. Se mezcla la realidad con las palabras y esta a su vez con otras imágenes que voy inventando en un papel que aún no poseo entre mis manos.
Y pudiendo haber sido otra persona, era yo la que divisaba ese infinito. Y todo se llenaba de trazos de imágenes que incluía cuidadosamente. Como si aquello que se presentaba en mi campo escópico de por si no fuera perfecto, aunque lo era, definitivamente lo era; esa imagen debía incluir algo más. (Lacan seguro se reiría mucho si leyera esto) Este infinito estaba compuesto de la linea del horizonte desfigurada en su tranquilo hábitat. Las luces de la autopista clareaban un camino plagado de niebla. Yo no manejaba (o si?), yo disfrutaba de ese horizonte desdibujado y de esa niebla espesa que todo lo fundía. Disfrutaba de esa música en un idioma foráneo y no muy conocido, quizá si lo era para mi que lo vengo metabolizando hace años. No entiendo una palabra, pero ya en mi sistema está su cadencia, sus consonantes explosivas y traba lenguas. Acompañada de esa música me dejaba llevar. La música puede ocupar un todo, a veces así también el silencio. Pero una delicia auditiva (y sé que sonaré bastante snob) es sentir el placer de ciertos acordes que no podrían ser otros en determinado momento. La elección sonora perfecta para cierta sucesión de imágenes, para una sucesión de sentires. La perfección está dada por la simbiosis entre las imágenes y las notas musicales que saltan, rodean, salpican esas fotografías mutantes y movibles de manera tal que generan, reproducen de forma inextricable el instante completo.
Siento una mano recorrer mi pierna lenta pero de forma decidida. Era el horizonte de otra persona, una concatenación ajena que sólo coincidía en la música. Esa mano palpaba mi pierna calladamente, en un silencio humano que a esas horas era impagable. Necesario.
Mi mano acaricia el brazo de esa mano que acaricia mi pierna en un mutismo impoluto. Cierro los ojos, ya no preciso alimentarme de imágenes, de horizontes y niebla. Mis ojos permanecen cerrados en una suerte de éxtasis sensorial. Saboreo el momento, se va desmigajando en mi paulatinamente y ruego que no se borre. Antes de dar un paso hacia el abismo, ruego que esa autopista no posea una salida en miles de kilómetros.
noviembre 01, 2009
Halloween
octubre 14, 2009
Desafío II
octubre 13, 2009
agosto 30, 2009
"Buen día.."
agosto 20, 2009
Brian pick up, over..
agosto 15, 2009
O gatinho..
La nueva trova brasilera..
agosto 03, 2009
Ojalá vivas Marcos
Otra vez, no.
Otras tantas después, sigue siendo no.
Pensaba que si sabía todo lo que iba a resignar haciéndome vegetariana, quizá seguía comiendo triples de cantimpalo y queso. Tolerar cada vez el famoso: "Qué, no comés carne porque no querés matar animalitos?" En serio, why do you even care?
Comenzando con el "Vegetariana" pasando por Pendeja subversiva, Patineta, Nerd, Ancho, Freak, Demente, Snob, limitadita (ese fue el ápice), cuántos quedarán todavía? Pensaba en cada uno de ellos en esta habitación congelada; arrinconada al lado de la estufa escribo una vez más en este cuaderno de hojas anaranjadamente chillonas al cual me acostumbré a acudir cuando el razonamiento ya no alcanza. Será que tenías razón cuando decías que andar racionalizando todo no sirve de nada? Quizá sea un juego interno demasiado conocido, un juego que me resulta en extremo fácil jugar. Cierro los ojos, blind folded recorro cada palabra, cada te amo, cada cuento leído a las 4 A.M., "Dormías Gurrumina?, Sí, Arbolito pero leeme" y retomabas un pedazo de "El cumpleaños de Juan Ángel" y yo lloraba, porque esas palabras eran de una ternura incomparable. Creo que ese otro rótulo que me gané, el de "Zurdita", estaría en extremo justificado si dijera que la revolución en algún punto (en el que ahora no ahondaré); tiene una gran carga de ternura. "Estela es la única que lo besa en la boca/ con miedo con derecho con costumbre" y me seguías leyendo.
Al fin, todo eso se va deshaciendo, se desmigajan los recuerdos y los guardo ultrajados, como una carta a punto de cortarse por los pliegues que una y otra vez abrieron la puerta a la alegría.
Y dejamos de ser quienes somos, y a cada manoatazo al despertador no siempre nos reconocemos cuando miramos las huellas que quedaron en las sábanas. Y cambiamos rutinas para despojarnos de aquello que las acompañaba. Ya no más Molko cantando para avisarme que llamabas. "Desde que te alejaste, cuántos lugares se han tornado vanos y sin sentido", ya no más lágrimas, gracias a Johnson & Johnson. Chantal Mouffe duerme en la biblioteca, en su lugar atracón de librería, dos libros de Foucault, dos de Bourdieu y Outsiders. Sigo sin poder dormir [retraimiento narcisista necesario para conciliar el sueño]. Muchas pelis, mucho estudio, francés, un par de materias.. felicitaciones licenciada.
Y ahora?, ahora jugo de naranja recién exprimido, ducha intensa, frutas hasta la tarde; tranquilidad. Otra vez tranquilidad (debo confesar que me preocupa, no será ficticia?) Estás segura que racionalizaste lo suficiente? Bien sûr. Tranquilidad quizá sea eso, no darle excusas a nuestro sádico y perverso super yo para que abra el maletín y escoja el método de tortura en boga. Tranquilidad es sólo quizá, saber que esta vez I really really did my best, took my time to be sure (lo-ooot of time), said all the right things and still: No.
Lost cause. Hay veces que no se puede hacer nada. O si?
Should we fight for lost causes?
Not a fucking,
single,
clue.
julio 31, 2009
Los rulitos, Toing Toing.. Toing Toing..
Voy a la duchita, abro la canilla... Cascadita!
-Sería bueno encontrar la que dice: Ahora sí nos lavamos los dientes.. Con mucho gusto!
[gusto a banana, frutilla y ananá.. No pican! Pibe's y Coqueterías, ahora sí, las pastitas acá están (si la memory stick no falla)]
-Otra.. "Yo coltal tolta!"






